Las etapas vitales más críticas para el suelo pélvico de la mujer

El suelo pélvico se define como un conjunto de ligamentos, músculos y tejidos conectivos que sostienen y permiten el buen funcionamiento de órganos vitales como la vejiga, el útero o la próstata. Para la mujer, tres son las etapas de la vida más críticas para la salud de esta estructura: el embarazo, el parto y la menopausia. En todas ellas, la fisioterapia del suelo pélvico en Pontevedra ha demostrado ser aliada por su capacidad para anticiparse a los problemas y desafíos que conllevan.

En concreto, los fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico utilizan masajes para mejorar la elasticidad y la musculatura perineal, a fin de prevenir desgarros durante el embarazo. Estos nueve o diez meses de gestación son un tour de force para el piso pélvico, por el aumento de peso y la presión constante que el bebé ejerce durante su desarrollo sobre la masa de ligamentos y tejidos antes mencionados.

Inmediatamente después del embarazo, el suelo pélvico se enfrenta a un reto mayúsculo: el rápido proceso de estiramiento y compresión del paso del bebé hasta el exterior provoca distensiones extremas que dan lugar a episiotomías y lesiones musculares, generalmente.

Por fortuna para las parturientas, la fisioterapia moderna dispone de tratamientos que aceleran la recuperación postparto. Las consecuencias negativas del alumbramiento pueden abordarse con terapias de rehabilitación del suelo pélvico destinadas a solucionar los prolapsos e incontinencias, mitigar el dolor y las adherencias de la episiotomía y restablecer la firmeza de la región abdominal.

Por último, la menopausia influye en el tono muscular, la hidratación y la flexibilidad del perineo debido a la pérdida de estrógenos y otros cambios fisiológicos. Esto motiva la reaparición de la incontinencia y otros problemas relacionados con las pérdidas urinarias. Con los ejercicios de suelo pélvico es posible no solo incrementar el control urinario, sino recuperar la normalidad en las relaciones sexuales.