Mientras el precio de los vehículos nuevos sigue escalando, las unidades de segunda mano ganan protagonismo por momentos. Su escasa depreciación, entrega inmediata y menor precio de venta justifican el renovado interés del público por el vehículo de ocasión. Aunque la decisión de adquirir compactos, SUVs o caravanas usadas galicia ofrece sus ventajas, también acarrea una serie de riesgos que no deben subestimarse.
Tres de cada diez usuarios reconoce haber sido objeto de fraude durante la compra de un coche usado, según una encuesta de Carfax. Otros estudios han confirmado la existencia de vulnerabilidades en este mercado, donde las estafas más comunes incluyen la publicación de anuncios falsos, el kilometraje adulterado o la omisión de datos clave a la hora de efectuar la entrega del vehículo.
Pero la falta de seguridad y de garantías no es el único inconveniente de la compraventa de vehículos. Una caravana en perfecto estado, por ejemplo, puede esconder impuestos y multas impagados y otras cargas que el nuevo titular deberá satisfacer tarde o temprano. Este «pequeño» detalle basta para convertir una ganga en una mala inversión.
Además, el traspaso del vehículo puede verse obstaculizado por una documentación incompleta, la reserva de dominio o el incumplimiento de los plazos legales.
Por otra parte, la transparencia y honestidad del vendedor tampoco es una garantía. Existe el riesgo de que la mecánica de un vehículo de segunda o tercera mano presente defectos de importancia que no sean visibles a simple vista. Los fallos en el motor, la transmisión y otros sistemas pueden surgir en el momento más inesperado. Cuando la unidad no ha recibido un mantenimiento adecuado, su edad y kilometraje no se corresponderán con su estado actual.
Para evitar estafas y minimizar estos y otros riesgos, se recomienda revisar a fondo el historial del vehículo, así como la documentación disponible.